Hoy ha sido un día normal, salvo por el hecho de sentirme como Gordon Freeman, protagonista de Half-Life, al quedarnos varios amigos atrapados en uno de los ascensores de la facultad. Nos hemos quedado entre dos pisos, en un ascensor hidráulico, y con las plantas del edificio casi vacías por ser época de vacaciones. Afortunadamente, E ha podido llamar por teléfono a un compañero que estaba trabajando en el último piso, para que diera aviso a los conserjes. Han tardado muy poquito en sacarnos, pero hacía tanto calor dentro del ascensor que hemos salido de éste como si nos acabáramos de meter vestidos en una piscina.

Bueno, esta bitácora queda cerrada por fin de semana; me voy esta tarde a la playa y no vuelvo hasta el lunes por la noche. Que lo paséis muy bien ;-)

(Y por cierto, sol, te voy a echar mucho de menos... aunque resulte paradójico echarte de menos en la playa...)

Un besote

PD: por si hay alguien interesado, la imagen original está sacada de aquí.